¿quién soy?¿quién soy?

pleiades-primeira1

Me adentro en la oscuridad del follaje. Mis pasos trazan un nuevo sendero en la espesura del bosque. Tras de mi tan sólo queda el bagaje del ayer: pesares, miedos, dolor y tristeza que se entremezclan con momentos livianos, luminosos, serenos… ¿Qué fué real? Recuerdos se amontonan como gotas de rocío que cuelgan sobre las ramas de los árboles, gotas que se precipitan sobre la tierra y desaparecen. Momento a momento. ¿Cómo pretender retenerlas? Y de nuevo empieza una danza imposible intentando poseer ésas ficticias gotas recreándolas una y otra vez, en un intento futil de asir lo inaprensible. Observo como con cada nueva recreación aparece o desaparece algun matiz de la gota, según dónde ponga mi atención la gota es el amado o el villano. ¿Cómo me recordarás? —me pregunta la gota— ¿cómo el villano o el amado?  Y un día cualquiera, en una situación ordinaria sucede algo aparentemente sin importancia y aparece la respuesta: en un libro, una película, una conversación casual. Como las dos —me respondo— como el villano y el amado. Y de repente sucede, la dejo libre, la amo, la acepto tal cuál es. Y me gustaría compartir aquello que viví al dejar ir; soltar ésa gota fue el preludio de la liberación de miles de gotas y un oceáno empezó a deslizarse por mis ojos. Lloré, lloré y lloré. Lloré sin saber porqué lloraba. Lloré hasta que olvidé llorar. Solté, solté y solté, dejé ir y me acompañé suavemente, compasivamente. Me di la mano y observé el terror de soltar, de desidentificar y también la liberación de dejar de asir aquellas gotas que había estado reteniendo por: miedo, orgullo, avaricia, envidia… por la ilusión de creer ser todas aquellas gotas. Algo murió tras ésas lágrimas, en aquel bosque y de regreso a casa encontré un viejo espejo circular dorado y me miré en él y el espejo me preguntó: ¿quién soy? ¿quién soy? me preguntaba sin cesar ¿quién soy?¿quién soy? más allá de las gotas, del océano, del bosque, del villano, del amado… ¿quién soy?¿quién soy? Con la mirada fija poco a poco frente al espejo fueron emergiendo dantescos personajes, siniestros, terroríficos… me estremecí y de nuevo el miedo, el dolor… las lágrimas emergieron y limpiaron mis ojos, llegó la calma, el siencio y algo centelleó tras mis ojos. ¿Quién soy?¿quién soy? y en aquel preciso instante lo supe soy más de lo que veo, de lo que aparento, de lo vivido, de lo aprendido. Pura conciencia reconociéndose en el espacio infinito de un espejo. Ese espacio infinito que me devuelve mi reflejo. Observo la eterna lucha de la mente dual y la respuesta callada que siempre está disponible allí, en los ojos, en el espejo del alma. Y regresé a casa (al alma) y colgué el espejo circular, en mi habitación, en la pared color terracota junto al armario blanco de madera. Y ciertos días cuándo ciertas gotas reaparecen, me coloco de pie, frente al espejo, espero y reaparece la pregunta ¿quién soy?¿quién soy? y tras las lágrimas, el dolor, el miedo llega el silencio a mi habitación, me encuentro de nuevo en mis ojos y entre los susurros del viento me parece escuchar el crujido acompasado de las ramas del bosque recordándome: ereeeees másssss de lo que veeeeees. Y me sonrío.

The Seven Sisters Pose for Spitzer Ð and for You!

Enra -Pleiades-

Anuncios

2 pensamientos en “¿quién soy?¿quién soy?

  1. Me encantó, somos más de lo que vemos… jugando a las leyes del universo. Gracias por volver a compartir estos hermosos textos! ❤

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s